Sí. A los 5–6 meses seguimos estando en esta etapa de cachorro, clave para el desarrollo. Es un momento muy importante porque empiezan a aparecer miedos, más energía y cambios en el comportamiento. Cuanto antes ordenemos rutinas, límites y experiencias, mejor base tendrá para la adolescencia y la vida adulta. Nunca es “demasiado tarde” para hacer las cosas bien.